Los sábados de lotería nacional

el porqué juggamos los sábados a la loteríaEl sorteo de la lotería nacional es un histórico que siempre ha recibido el apoyo de los más adeptos a los juegos de loterías. Los sábados, concretamente, es el día habitual en el que más jugadores ponen sus expectativas en este sorteo ya que a raíz de las estadísticas de participación podemos ver que existe hasta un 14% más de participación.

En este artículo nos hemos propuesto desgranar algunas de las razones por las que el juego ordinario, quitando las excepciones de los sorteos extraordinarios, consiguen una mayor participación cuando llega el fin de semana, convirtiendo el sábado como el día clave para jugar a este sorteo de ONLAE.

El bote no es una de las razones: 

A diferencia de otros sorteos de ONLAE, el bote generado para este sorteo se establece de forma fija, sin tener en cuenta el incremento o no en la participación, lo cual nos lleva a valorar otros atenuantes como las razones de esta mayor actividad los sábados
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Falta de competencia:

El sábado suele ser un día plácido puesto que los sorteos más atractivos en la parrilla de la lotería nacional ya se han repartido a lo largo de la semana.

La tradición y superstición se unen:

Una de las conductas más habituales en los sorteos de fortuna es la conducta repetitiva, por lo que al prodcirse resultados favorables en el pasado pretendemos lograr un mismo resultado en el futuro intentando replicar las mismas condiciones, incluyendo el día de sorteo.

El tiempo libre:

La mayoría de jugadores esporádicos ven una oportunidad de jugar en su tiempo libre, por lo que aprovechar un día de fiesta como son los sábados puede resultar un factor a tener en cuenta para probar suerte en la lotería nacional.

Como habéis intuido existen muchas variables y ninguna de ellas acabaría definiendo las razones por las que seguimos jugando a las loterías.

La realidad es que gran parte de los aficionados a los sorteos de loterías tienen dos formas de jugar siendo la pauta repetitiva la más extendida a la vez que realizan apuestas esporádicas basadas en sensaciones e impulsos.

La realidad es que solo nosotros mismos podemos saber por qué jugamos a un juego o a otro, ya sean los sábados u otros días de la semana.