Cómo se vive el Sorteo de Navidad en la sala

¿Eres de los que se piden fiesta el 22 de diciembre para ver el sorteo? ¿Quizás estás enganchado a la radio para ver si te toca y escaquearte del trabajo? ¿Tienes a tu hijo en casa con los boletos esparcidos por la mesa para comprobarlos en directo?

Quizás lo mejor que puedes hacer es viajar a Madrid y asistir al sorteo de Navidad en directo. Durante muchos años se celebró en la sede de Guzmán el Bueno, pero tuvieron que cambiar porque había tanta gente que quería asistir que el aforo era insuficiente. En 2010, el sorteo se trasladó al Palacio de Congresos de la Comunidad de Madrid hasta 2012. Actualmente se celebra en el Teatro Real, un sitio céntrico con aforo de hasta 1.909 personas.

Habitualmente, para acceder no necesitas una entrada previa, simplemente tienes que hacer cola en la puerta el día 22 (o los días anteriores…). Cada año la LAE fija un aforo limitado que se va rellenando conforme el orden de la fila. Los afortunados que pueden asistir, tienen el privilegio de comprobar, si así lo desean, todas las bolas antes de que se introduzcan al bombo. A las 8 de la mañana se abren las puertas y a las 8:30 se constituyen las mesas. El sorteo del Gordo de la Navidad empieza a las 9h. y puede prolongarse hasta 5 o 6 horas.

Si estás convencido de que quieres hacer cola y vivir el evento en directo, es muy probable que quieras disfrazarte. Las vestimentas de los asistentes son cada año más curiosas y pintorescas. Llevar gorros navideños, tu número imprimido a tamaño Arial 72 o carteles luminosos son lo más recurrente.

Enrique Vilches ha sido un incondicional a esta cita. Sus vestidos siempre han destacado por encima de todos los otros. Uno de los más recordados es el de las calabazas, bajo la máxima “Soy Enrique Vilches, vengo buscando el Gordo de Navidad. No me des calabazas” y un vestido con esta fruta colgando.

asistente asiduo al Sorteo de Navidad

Pero lo más especial que puede pasar ese día, tras la larga cola que has tenido que hacer, es que te toque un premio allí. Por unos minutos los niños dejan de tener el protagonismo máximo y la felicidad se apodera de las butacas. ¿Este año, probarás suerte tú?