El origen de las participaciones de la Lotería de Navidad

Las participaciones es un formato de apuesta extendidísimo en nuestro territorio desde que de forma masiva se empezaron a comericalizar en vistas de los sorteo de la Navidad donde el premio del décimo hacia relativamente dificil la adquisición en abundancia para el sorteo.

Aunque parezca que este puede ser el origen debemos remontarnos siglos atrás para encontrar el primer acto de democratización de las loterías españolas, teniendo como sorteo protagonista la Lotería Nacional.

El origen data del siglo XIX, una época nada extraña para aquellos que nos habéis leído con anterioridad.

En aquella época se había dado por finiquitada la Lotería Primitiva, dando paso a la Lotería moderna, conocida a día de hoy como Lotería Nacional.

Con un coste de 40 reales de la época, el precio era muy restrictivo para los bolsillos humildes de gran parte de la población, justo lo contrario que sucedía con la Lotería Primitiva que permitía participar a un amplio rango de la población.

Dado este impedimento, el ingenio de la gente se puso en marcha para dar a luz las participaciones de la Lotería Moderna donde, a título nominativo, varias personas podían acceder al sorteo sin tener que percibirlo como un sacrificio en su bolsillos.

Para evitar la desconfianza y la apatía de los jugadores humildes, los impulsores de esta medida decidieron otorgar a las participaciones del brillo y la estética necesarias para convencer a la amplia mayoría, llegando a situar las participaciones como un sorteo alternativo dentro de la lotería moderna.

A medida que el tiempo iba pasando este tipo de juego iba proliferando en el yugo de la Lotería Moderna siendo las principales ciudades del estado como son Madrid, Barcelona, Bilbao o Zaragoza.

A continuación podéis ver una muestra de la representación de estas participaciones con especial mención en la variante madrileña que recibió elogios a causa de su precisa estética y gran participación:

participaciones en la loteria moderna