Descubre toda la información del sorteo del año pasado del Niño

Lotería del Niño: las supersticiones más comunes

Al acabarse las comilonas, las reuniones familiares, los envoltorios repartidos por toda la casa y tener acumuladas las botellas de cava vacías en la cocina, solo nos queda hacer una cosa: comprobar la lotería del Niño. Ya os explicamos que, en general, nos gusta reinvertir nuestro pequeños premios del Gordo de la Navidad en la Lotería del Niño, y aún creemos más en nuestra suerte si, además, realizamos pequeños gestos que imaginamos nos pueden ayudar.

Todos sabemos que las supersticiones son eso, solo supersticiones, pero ¿qué seria del décimo de la Bruixa d’Or sin frotarlo por la nariz de la propia bruja? Para que tu suerte se vaya acumulando, hoy te queremos explicar las supersticiones más recurrentes de cara al sorteo del Niño.

¡Cómo no vamos a pasar el boleto por la barriga de una embarazada si es el sorteo del Niño! Relacionado con frotar, también es común perseguir a un calvo para que nos de suerte…¡Lo que tienen que aguantar los calvos por Navidad!

sorteo del niño

Otra de la creencia es que el boleto del 6 de enero no se debe regalar. Normalmente, la gente rechaza repetir el número que ya ha tocado en el Gordo de la Navidad, aunque ya sabemos que puede volver a tocar, que todos los números tienen las mismas posibilidades en todos los sorteos. Por lo tanto, no hay ni número bonitos, ni feos, ni mejores, ni peores. De hecho, el número 00000 existe, aunque un 4,5% de los españoles crea que no.

Lo que está claro es que la superstición de las supersticiones es comprar todo aquel número que se ve. Venga confesad..¿Cuántos habéis comprado un número solo por haberlo visto y recordar las cifras? Cuánto daño ha hecho el “ay…y si toca”.

Las supersticiones también varían según la comunidad autónoma. En Galicia, por ejemplo, se cuelga el boleto al lado de una herradura, la típica “herradura de la suerte”. En Andalucía es costumbre guardar el décimo del niño junto a un santo o virgen.

Aunque todos sepamos que estas supersticiones son simples gestos simpáticos…Los continuaremos haciendo con una sonrisa en el rostro. ¡Mucha suerte!