Goshka, la sonrisa de la Primitiva

Poco se imaginaba Goshka que un sábado cualquiera de agosto se convertiría en una solución a todos sus males y penas.

Y es que todo un premio de la Primitiva puede obrar milagros, desde comprar la casa de tus sueños a abrirte la posibilidad de realizar cualquiera de tus sueños de la infancia.

Curiosamente Goshka, nuestra protagonista búlgara vecina del municipio de Quintanar del Rey, en Cuenca, no pidió en primera instancia ninguna de estas cosas sino que quería algo más sencillo, arreglarse la boca.

Tal vez a muchos os sorprenda este deseo pero para una limpiadora, cuidadora de ancianos y cortadora de champiñones el disponer del tiempo y del dinero para poder hacer algo así es un verdadero lujo.

Aunque la sonrisa es algo traumático para Goshka la lució con mucho orgullo al conocer que su suerte había cambiado y es que un premio de 68 millones de euros son capaces de hacer sonreír hasta el más tímido.

Como suele ser habitual en estos casos cuando a una persona o a un grupo familiar le sobreviene una cantidad de dinero de tal magnitud la primera tentación suele ser la misma: cumplir la lista  de requisitos de una nueva vida, es decir comprar todo aquello que habían soñado cuando no tenían dinero.

El mismo día de saberse ganadora se pasaron por la entidad financiera de Caja Rural de Quintanar del Rey y a la espera de su hijo mayor decidieron organizar el resto de su vida. Eso deducimos de la reacción del pueblo a los pocos días cuando se dieron cuenta que Goshka, la ganadora de un gran bote de 68 millones en la Primitiva había abandonado el pueblo con toda la família, siendo vista al salir de la notaria del pueblo acompañada por su familia y por un gestor.

Goshka la ganadora de la Primitiva

Como veis la suerte es algo inesperado y en las loterías ese factor es la clave del mismo juego. Se trata de un juego totalmente democrático que no diferencia entre sus jugadores, todos pueden ganar y sino que se lo pregunten a Goshka.