Los premios perdidos de la Primitiva

Descubrimos los premios perdidos de la primitivaEn muchas ocasiones os hemos relatado como han vivido la ilusión y el júbilo los afortunados ganadores de los premios de sorteos de loterías como la Primitiva. En ocasiones os hemos explicado las extravagancias o las reacciones más inesperadas de aquellos que han visto como su vida cambiaba 180 grados en pocos minutos tras comprobar su boleto en el teletexto, su aplicación de loterías o la misma administración oficial.

En esta ocasión hemos depositado nuestra atención en un suceso poco habitual que genera un vacío de ignorancia a su alrededor ya que son muchos los que desconocen esta situación, hasta hace poco, nosotros incluidos. Se tratan de los premios perdidos que pasan al olvido tras no ser reclamados por sus legítimos ganadores.

Como bien sabréis, tras la celebración de un sorteo se ofrece un tiempo de espera en el que se intenta identificar al ganador para poder otorgarle el premio. Se estima que existen en premios intermedios y menores una cantidad aproximada de un millón de acertantes que no se han decidido o no se han dado cuenta que eran uno de los ganadores de un premio secundario.

Esta situación viene sobrevenida a causa de la poca implantación tecnológica que sufren las loterías en general y en nuestro caso particular ONLAE, que de forma manifiesta muestra cierto retraso en la adaptación de las nuevas tendencias tecnológicas y comunicativas que se han implantado en casi la totalidad de nuestra sociedad.

Es por eso que se ha producido una readaptación en el mercado lotero donde , a tenor de las deficiencias de la administración oficial en la parcela tecnológica se han establecido nuevos protagonistas capaces de subsanar este desfase entre la sociedad y ONLAE, ofreciendo así sistemas que garanticen la comprobación de los premios en tiempo real, como es el caso de Scanloteria.

Si bien es cierto que vemos como año tras año la página oficial de loterías y apuestas muestra algún avance aun le queda mucho camino por recorrer, dejando abierta la posibilidad que estos premios perdidos se vayan acumulando.