Por qué jugamos a la Primitiva

El mundo y el juego de las loterías tienen un factor abstracto que nos incita a seguir creyendo, por ejemplo, que podemos ganar el próximos sorteo de la , de tal manera que nos fijamos en nuestra mente una combinación ganadora, ya sea basándonos en un palpito, un instinto o una tradición.

Existen pocas razones por las que de forma racional podamos justificar el juego que realizamos en las loterías pero tal vez esa sea la razón de su grandeza, ese factor emocional que es indispensable en el día a día de nuestras vidas, ya que es precisamente nuestros sueños y expectativas los que son capaces de ver más allá de nuestros ojos siendo capaces de vislumbrar un futuro diferente, uno capaz de impulsarnos a mejorar en nuestro día a día.

la posibilidad de hacer realidad el sueño de la Primitiva

Cada día debemos enfrentar el factor racional con el de la imaginación, el de la ilusión, aquel que nos permite perder nuestra mirada hacia el vacío pensando lo que haríamos si fuésemos de una forma u otra o si tuviésemos aquello o aquello otro.

Como en su momento dijo John Keating: “Sólo al soñar tenemos libertad, siempre fue así y siempre así será”, es en nuestra imaginación donde el factor diferencial se pone en marcha y es en él donde habita nuestros sueños y esperanzas sobre los juegos de loterías y más concretamente sobre la Primitiva, ese sorteo que de forma semanal nos permite soñar un poco más cara y un poco más lejos, pudiendo ver un futuro no tan lejano donde muchos de nuestros caprichos se acaban cumpliendo.

Tal vez este no sea un típico artículo racional dentro de nuestro formato editorial de Apuestasyloterias, pero tal vez hoy nos hemos levantado algo más soñadores con la intención de poder disfrutar una vez más de lo que significa la posibilidad de ser uno de los ganadores de un sorteo de la Primitiva.